Más rápido que el dolor de espalda: el sobreesfuerzo en el deporte

Los deportistas profesionales y aficionados saben muy bien lo rápido que las lesiones deportivas pueden convertirse en una desventaja permanente. Los problemas y síntomas no siempre desaparecen al cabo de unas semanas. Al fin y al cabo, la gente sigue entrenando en algún momento después de una lesión y, por tanto, somete a tensión precisamente las partes del cuerpo que apenas han podido recuperarse a medias. Si vuelves a hacer ejercicio demasiado pronto, los síntomas pueden empeorar y, en el peor de los casos, los problemas pueden incluso volverse crónicos.

Por lo tanto: si tienes una lesión deportiva, acude al médico de inmediato. Debe realizarse una evaluación y un tratamiento profesional de inmediato.

Un mal doloroso: el lumbago

El lumbago puede ser extremadamente doloroso. Los afectados suelen quejarse de una incapacidad total para moverse y temen tener problemas permanentes. En este caso, ayuda a obtener el consejo de un médico experto y a tomar medidas activas contra los síntomas. Por ejemplo, el vendaje puede ayudar con las lesiones y dolencias deportivas. Para el dolor de espalda, los masajes pueden hacer maravillas.

Ya sea el golf o el jogging, todo deporte debe practicarse con cuidado y teniendo en cuenta el cuerpo para evitar problemas. Son tan variados como los propios deportes, y es aquí donde los centros de salud y los médicos pueden ayudar mejor. Hacerlo uno mismo o esperar demasiado puede ser muy contraproducente. Además de la terapia del dolor en forma de inyecciones y pastillas, que alivian principalmente los síntomas, es aconsejable abordar las causas. En la mayoría de los casos se trata de bloqueos vertebrales o articulares, los discos intervertebrales y los nervios están tensionados. En este caso, la llamada “quiropráctica suave” (terapia de activación, SOT) es muy útil, ya que se pueden devolver las vértebras y las articulaciones a la posición correcta con poca fuerza y sin provocar microdesgarros de los ligamentos (como, por ejemplo, al fijar).

No se debe jugar con una hernia discal

Los daños en las articulaciones, los músculos y los huesos pueden producirse no sólo como consecuencia de las lesiones deportivas o simplemente de la práctica incorrecta de un deporte. Una postura permanentemente incorrecta, como suele ocurrir con las personas que trabajan en la oficina y delante del ordenador, también tiene un efecto negativo a largo plazo. Cualquiera que haya sufrido una hernia discal sabe lo mucho que suele tardar en mejorar y lo difícil que es su tratamiento.

Por lo tanto, la prevención es lo más importante, y en caso de dolor, es mejor buscar asesoramiento y tratamiento profesional cuanto antes.